Según los expertos, hacia el año 2050, la Argentina dejará de crecer demográficamente.
La caída de la tasa de natalidad de 18,5 a 11,9 hará que, por primera vez en nuestra historia, el número de ancianos sobrepasará la cantidad de menores de 14 años.
Esto repercutirá necesariamente en los sistemas de salud y de previsión social, ya que la cantidad de personas activas no será suficiente para sostenerlos.
Este problema ya se hizo presente en Europa y en Japón, donde se están ensayando soluciones como importantes subsidios para familias numerosas, mayor cantidad de guarderías públicas y privadas, y prolongadas licencias por paternidad.
Creemos que está en nosotros, desde nuestro lugar de ciudadanos, exigirle al Estado una rápida y conciente implementación de medidas destinadas a minimizar este problema.
Y, por otra parte, es conveniente que, cuando nos pongamos a planificar nuestro futuro, tengamos en cuenta esta tendencia social, y revaloricemos dos conceptos clave: el ahorro y la diversificación a la hora de invertir.